Recuerda...permiso de adaptación escolar





Comunicado 127 ( 15 - 19 )





Sabías qué…


 

Existe un permiso para el...













Que podrá solicitarse, previa justificación. Serviría como comprobante la comunicación del colegio a los padres, donde se señalan los horarios y días de adaptación del hijo/a (debe constar el nombre del menor).




También, y como siempre, os podéis dirigir a nosotros para cualquier consulta.




Texto completo en...






Documentos%20plan%20de%20igualdad/PLAN%20DE%20IGUALDAD%20CAJAMAR.pdf

PLAN DE IGUALDAD BCC (página 41)

Documentos%20plan%20de%20igualdad/PLAN%20DE%20IGUALDAD%20BANCO.pdf













Flexibilidad Horaria


En virtud de la aprobación de las medidas de conciliación contempladas en el Plan de Igualdad de Oportunidades del Banco/Cajamar, os informamos que se podrá acceder a la Flexibilidad Horaria siempre y cuando se cumplan los siguientes requisitos:


1.  El disfrute de esta solicitud tendrá un carácter anual renovable, no pudiendo realizarse la solicitud por un periodo inferior a tres meses (salvo para acompañamiento escolar, que será por un periodo máximo de una semana).


2.  La jornada de trabajo diario sea de 7 horas continuadas entre las 07:00-17:00 horas: 



SS. CC.
Red de oficinas
Flexibilidad en la entrada
y/o salida
0,5 hora/1 hora/1,5 hora
0,5 hora/1 hora/1,5 hora/2 horas
Marco Horario de
Compensación
07:00-17:00 horas
07:00-17:00 horas




3.  La solicitud esté debidamente justificada y sea por los siguientes motivos:

·       Cuidado de familiares dependientes
·       Enfermedad grave de familiares de primer grado de consanguinidad y afinidad
·       Hijos menores de 12 años (incompatibilidad con reducción de jornada)
·       Embarazo
·      Acompañamiento de las hijas e hijos en la primera semana de inicio del curso escolar que estén matriculados en el ciclo de educación infantil de 3 años o, en su caso, durante el periodo de adaptación que cada centro establezca para este fin.








HOY MAS QUE NUNCA,





Que no haga falta pero el saber no ocupa lugar ...




Comunicado 126 ( 15 - 19 )





El despido durante la baja médica ya es despido nulo






Una vez más, el Tribunal de Justicia de la UE vuelve a dejar en evidencia la legislación laboral española. 









Como ya sucediera con el caso de los interinos, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha vuelto a poner en evidencia la legislación laboral española. En esta ocasión, el juzgado de lo Social número 33 de Barcelona ha declarado nulo un despido que se produjo durante la incapacidad temporal de un trabajador (baja médica) siguiendo la resolución del tribunal europeo.





Se trata de un caso que marca precedente ya que, de no ser por la intervención de Europa, dicho despido hubiese sido improcedente en lugar de nulo.





DIFERENCIAS ENTRE
DESPIDO IMPROCEDENTE Y NULO





Juristas Laboralistas señalan que la improcedencia de un despido y el despido nulo son radicalmente diferentes. Cuando el órgano judicial declara improcedente un despido, lo hace alegando que no hubo motivo para practicarlo, o que la decisión extintiva carece de los mínimos requisitos exigibles por la Ley. Frente a ello se alza la declaración de nulidad, que se basa en que el despido se practicó vulnerando derechos fundamentales y libertades públicas, que ampara nuestra constitución.





Así pues, y es lo más relevante, son las consecuencias de tal declaración. En este sentido, si se declara la improcedencia del despido, o despido improcedente, la empresa deberá optar por readmitir al trabajador o indemnizarlo en la cuantía correspondiente al despido improcedente. Sin embargo, si se declara el despido nulo, la empresa no puede optar, por lo que deberá reincorporar al trabajador en su puesto de trabajo y abonándole los salarios de tramitación. Y estos no son más que los dejados de percibir desde la fecha del despido hasta la fecha en la que se notifique la sentencia. Por ello, los salarios de tramitación suelen ser bastante más elevados que cualquier indemnización.





Una vez visto lo anterior, y entrando a analizar la sentencia del Juzgado de lo Social nº 33 de Barcelona, de 23 de diciembre de 2016, en la que se enjuicia el despido de un cocinero accidentado de un conocido hotel. El origen de todo fue el accidente laboral sufrido por el citado trabajador, al resbalar, caerse y fracturarse varios huesos durante su jornada laboral. Tras varias semanas en situación de incapacidad temporal, la empresa notifica al trabajador su despido disciplinario, alegando “no haber alcanzado las expectativas establecidas por la empresa ni el rendimiento que la empresa considera adecuado o idóneo para el desempeño de sus tareas en su puesto de trabajo”.






UNA SENTENCIA QUE
MARCA PRECEDENTES





Pues bien, la novedad reside en que esta sentencia considera que el hecho de despedir al trabajador en situación de incapacidad temporal (baja médica) no es improcedente, sino nulo. Por ello, el trabajador ha de ser reincorporado en la empresa, con idénticas condiciones de trabajo y el abono de los salarios de tramitación en caso de estimarse el despido nulo. Esta sentencia, a pesar de haberse dictado por un Juzgado de primera instancia, sienta antecedentes en tanto las cuestiones prejudiciales emitidas por el Tribunal de Justicia Europeo han sido las determinantes en gran medida para obtener esta sentencia.






Es necesario tener en cuenta que, el Juez de primera instancia llega a la conclusión de que existe nulidad (despido realizado vulnerando Derechos constitucionales; en este caso al derecho a la integridad física y a la salud), en tanto se discrimina al trabajador por su condición de “discapacitado”, un concepto que ya el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha calificado como aquel trabajador en situación de incapacidad temporal que presenta un carácter duradero de su incapacidad en la fecha del despido. Precisamente ese es el concepto que el citado Tribunal utiliza como discapacidad a los efectos de calificar el despido como discriminatorio, y que por otro lado ya recogen la Directiva Europea 2000/78, C335/11 y C-337.





Por ello, los despidos practicados sobre trabajadores en situación de incapacidad temporal, que previsiblemente se alarguen en el tiempo, y que puedan ser considerados como discapacitados, cuentan ya con una protección contra el despido mucho mayor que la que la actual doctrina jurisprudencial española le venía garantizando, en la que exclusivamente se estimaba la improcedencia del despido en caso de probarse que el motivo real de éste, era la situación de enfermedad.








Recuerda…







HOY MAS QUE NUNCA,







Los Héroes de Cajamar



Comunicado 125 ( 15 - 19 )







“Las empresas empiezan a darse cuenta de que tienen que cambiar totalmente de hábitos. La cohesión, el trabajo en equipo, la empatía y el buen humor, que nada tiene que ver con la juerga y el cachondeo, es rentable y productivo”.






¿Lo tiene igual de claro la actual Dirección de Cajamar?. Seguro que no. Durante los muchos años de mando de los mismos de siempre, han demostrado que les importamos bien poco o nada. Sin asomo de vergüenza lo que ayer valía, hoy no. Los datos que antes eran positivos son motivo de rechazo ahora. Trabajar con la espada de Damocles pendiente del cuello, cuatrimestre tras cuatrimestre, es intolerable. Según las noticias de prensa parece que Cajamar ocupa un puesto en el top ten del sector financiero español pero ¿saben y reconocen a los verdaderos artífices de este logro?. Seguro que tampoco. Ellos a lo suyo, ya se sabe, fotos, convites, saraos, maleteros llenos.






Mientras ellos viven felices, el número de empleados por oficina (problema endémico de nuestra Entidad), alcanza mínimos denunciables en épocas estivales. Los niveles de ocupación por encima del 80% en plazas que ven duplicada su población, vacaciones/bajas/paternidades y maternidades que no son sustituidas y un sistema de trabajo cortoplacista enfocado a objetivos inmediatos no hacen más que estrangular no solo a los empleados sino también a los clientes. Antes o después nos pasará factura. A esto se añade la carrera desbocada hacia la multicanalidad McGyver. Con cuatro bolígrafos, dos remedy, seis palabros en inglés y muchos ránking pretenden convertir a Cajamar en la ING española…olvidando que ING tuvo que ser “rescatada” por el gobierno holandés al fracasar su estrategia de negocio.







Cada vez son más los casos de bajas por enfermedad causadas por la tensión, el estrés, problemas cardíacos o sicológicos derivados de una situación laboral insostenible cuyos únicos responsables son los actuales directivos de la Entidad que ponen en grave riesgo la salud de los trabajadores con su errática gestión.






¿Qué hace la actual Dirección de Cajamar al respecto? Absolutamente nada. Siguen exigiendo más y más, más exigencias, mismas amenazas. Y cuando decimos nada es nada. Recapacitemos, ¿Cuánto negocio han aportado a vuestras oficinas los responsables de las ddtt/sscc, los directores de negocio, los territoriales de turno o todos los gerifaltes que tienen por encima?.  Nada o cuando lo hacen es a tarifas risibles, a realizar en tiempos estresantes con grandes dosis de suficiencia. Sólo saben pedir y cuando no se alcanzan las cifras disparatadas que nos exigen, cese y traslado sumario, patada a la dignidad y le cuelgan el mochuelo a otro.







Desde UGT hemos dicho BASTA Ya hace tiempo. Defendemos los derechos irrenunciables de los trabajadores ante los organismos competentes e, incluso, nos hemos manifestado por primera vez para marcar la línea roja a esta Dirección insaciable que no sabe de personas ni realidades si no que solo quiere resultados y rentabilidades vinculadas a números de empleados.













No quieren hablar ni negociar la mejora de las condiciones laborales de la Plantilla solo saben exigir por que se creen que la Caja es suya, pero se equivocan, no es suya, ni nuestra, es de todos. Y todos, desde el becario recién contratado hasta el presidente pasando por todos y cada uno de los trabajadores, debemos trabajar de forma conjunta para conseguir los objetivos que hagan rentable nuestra Entidad. Cuando firmamos un contrato, cualesquiera de nosotros, ellos también, adquirimos derechos y obligaciones, pero se comportan como si la Plantilla solo tuviera obligaciones y ellos solo derechos. Basta Ya.







Fieles a su estilo, prefieren acabar con el mensajero. Pero ni podemos ni queremos ni debemos callarnos. Vamos a defender nuestra verdad porque Cajamar es tan nuestra, de la Plantilla, como suya, la actual Dirección. No serían nada sin nosotros. Con la que está cayendo en el sector, deberían besar por el suelo por el que pasa su Plantilla, los auténticos héroes que consiguen los resultados que les mantienen plácidamente de foto en sarao, de convite en evento.






Recuerda …







Hoy, como siempre, mas que nunca....¡¡¡Afiliate¡¡¡




Cincuenta Cochinos Euros



Comunicado 124 ( 15 - 19 )









Emilio es todo un personaje. Acaba de cumplir 67 tacos y lleva varios de jubilata. Me toca de refilón por vínculos familiares y lo conozco desde hace mucho. Es un fulano de inteligencia extraordinaria, con una formación intelectual que ya quisieran para sí muchos econopijos pasados por Harvard, o por donde pasen. Y además, de izquierdas como ha sido siempre –de izquierdas culto, que no es lo mismo que de izquierdas a secas, y más en España–, posee una formación dialéctica marxista impecable. En su día, paradojas de la vida, fue uno de los más eficaces comerciales de una multinacional donde ganaba una pasta horrorosa, pero currar con traje y corbata nunca le gustó. Así que se jubiló de forma anticipada, para vivir de una modesta pensión. No necesita más. Lee cinco periódicos diarios, oye la radio, fuma, se toma su café en el bar y pasa de todo. No creo que para la vida que lleva necesite más de trescientos euros al mes. A veces pienso que habría sido un mendigo de los que ni siquiera mendigan, perfecto y feliz, con su cartón de Don Simón y sus colegas. Por eso, en plan cariñoso, lo llamo Emilio el Perroflauta.







Como pasa de todo, Emilio es un desastre. Va sin dinero en el bolsillo, entre otras cosas porque odia los bancos –siempre se negó a tener tarjetas de crédito– y cree que el mejor rescate para un banco es un cartucho de dinamita. Sus hermanas son quienes le vigilan la modesta cuenta corriente, hacen los pagos de agua y luz y le entregan el poco dinero de bolsillo que necesita. Pero, el otro día, se vio sin sonante. Pasaba cerca del banco, así que entró a pedir cincuenta euros de su cuenta. Había una cola enorme ante la ventanilla –todos los empleados tomando café menos una joven cajera– y aguardó con paciencia franciscana. Llegado ante la joven pidió cincuenta euros, y ella respondió que para cantidades menores de 600 euros tenía que salir afuera, al cajero automático. «No tengo tarjeta», respondió Emilio. «Te haremos una», dijo ella. «No quiero tarjetas vuestras ni de nadie», opuso él. La joven lo miraba con ojos obtusos. «Te la hacemos sin problemas». Acodado en la ventanilla, Emilio la miró fijamente. «Te he dicho que no quiero una tarjeta. Lo que quiero son cincuenta euros de mi cuenta». La chica dijo: «No puedo hacer eso». Y Emilio: «¿No puedes darme cincuenta euros de mi cuenta porque no tengo tarjeta?… Que salga tu jefe».




Salió el jefe. «¿En qué puedo ayudarte?», dijo. Era un jefe de sucursal joven, estilo buen rollito. «Puedes ayudarme dándome cincuenta euros de mi dinero», respondió Emilio. «Tienes que comprender las normas –razonó el otro–. La tarjeta es un instrumento muy práctico para el cliente». Emilio miró atrás, como buscando a quién se dirigía el otro: «¿Me hablas a mí? –respondió al fin–. Porque, mira, soy viejo pero no soy gilipollas». El director tragaba saliva, insistiendo en que el interés del público, la comodidad, etcétera. «¿La comodidad de quién? –inquiría Emilio–. ¿La vuestra?». El otro siguió en lo suyo: «Te hacemos una tarjeta ahora mismo, sin comisiones». Pero ya he dicho que la formación marxista de Emilio es perfecta; así que, tras cinco minutos de argumentación metódica –el otro, abrumado, no sabía dónde meterse–, acabó así: «Además, eres tonto del haba. Porque el dinero, aunque sea poco, es mío y seguirá aquí. Pero con tanta tarjeta, tanta automatización y tanta mierda, al final quien sobrarás serás tú –señaló a la cajera– y todos estos desgraciados, porque os sustituirán las putas máquinas».




A esas alturas, la cola ante la caja era kilométrica; y la gente, la cajera y el director escuchaban acojonados. Emilio dirigió a éste una mirada con reflejos de guillotina que lo hizo estremecerse. Entonces el director tragó saliva y se volvió a la cajera. «Dale sus cincuenta euros», balbució. Y en ese momento, Emilio el Perroflauta, erguido en su magnífica e insobornable gloria, miró con desprecio al pringado y le soltó: «¿Pues sabes qué te digo?… Que ahora tu banco, tú, la cajera y los empleados que tienes a estas horas tomando café podéis meteros esos cincuenta cochinos euros en el culo. Ya volveré otro día». Tras lo cual se fue hacia la puerta con paso firme y digno. Y al pasar junto a la gente que esperaba en la cola, sumisa –nadie había despegado los labios durante el incidente–, los miró con altivez de hombre libre y casi escupió: «¿Estáis ahí, callados y tragando como ovejas?… Si esta cola fuera en la Seguridad Social, ya la habríais quemado». Y después, muy tranquilo, fue a tomarse un carajillo a un bar donde le fiaban.







¿Os suena? A las direcciones de las entidades bancarias les han entrado unas prisas locas por “digitalizarlo” todo, olvidando que muchos clientes no quieren ser “digitalizados”. En esa carrera desbocada han decidido marcarse plazos no asumibles para la red de oficinas que se están llevando por delante no solo a muchos clientes que no quieren un servicio “self service” si no también a decenas de miles de trabajadores que empiezan a ser suplantados por cajeros automáticos, tabletas, portátiles o móviles.






 Nuestra actual Dirección ha ido más allá con doble salto mortal con pirueta hacia atrás. Sin casi formación, ni planificación y unos medios obsoletos pretenden colocar a Cajamar de la noche a la mañana a la cabeza de la multicanalidad olvidando totalmente el perfil de muchos de nuestros clientes a los que, literalmente, estamos echando.










A nadie se le escapa que aquí hay “gato encerrado” porque hemos pasado de aquella afirmación de dedicarnos a “lo que sabemos hacer” a exigir a nuestros clientes “que se lo hagan ellos mismos”. Mientras todo esto sucede, todos los gerifaltes siguen viviendo a cuerpo de rey, de evento en reunión, dando consejos que para ellos no quieren.







¿Tenías dudas? Recuerda...






HOY MAS QUE NUNCA, ¡¡¡AFILIATE!!!




Declaración de Guerra

Comunicado 123 ( 15 - 19 )




De los afamados publicistas de “¿Quién se ha comido mi queso?” y de la histriónica “Coge el dinero y corre”, llega por nuestras valijas “Cómo sobrevivir a la tormenta perfecta”.





El escribano, tras un público peloteo a las más altas instancias de la Entidad, desgrana en su relato una monótona (por repetitiva) enumeración de los motivos que han originado la crisis del sector financiero para, a continuación, verter una catarata de tópicas citas literarias abusando del corta-y-pega y de manidas fábulas a la caza de su moraleja laboral interesada, destinadas al aleccionamiento y alienamiento de los “curritos”.








A nadie se le puede escapar que cuenta con el beneplácito cuando no el encargo y la financiación de la actual Dirección (si no, no lo distribuirían por valija ni dejarían que sus nombres aparecieran en los agradecimientos). Destila tufo a “Manual del Gerifalte” ya lo veamos como profecía, advertencia o amenaza. El mensaje queda claro: quien no se “adapte” a la nueva forma de trabajar “no sobrevivirá a la tormenta perfecta”.  Dejemos que la propia redacción literal del amanuense nos transmita alguna de sus “perlas” sobre el futuro de nuestro sector …





+ (…) se han perdido más de 80.000 empleos en banca y se han cerrado casi la mitad de las oficinas bancarias del país; y esto lejos de parar sigue su marcha ascendente.



+ (…) hemos pasado de (..) un empleado privilegiado, con un buen sueldo, una seguridad y (..) un reconocimiento social (..) a ser una profesión “devaluada” (..) con sueldos bajos, contratos temporales, dedicación exclusiva, presión comercial y desprestigio social.



+ A las personas se les siguen llamando recursos humanos. Las personas son personas per se, son un fin en si mismo, no un recurso más de la entidad financiera.



+ La llamada digitalización (..) supone un agravamiento de la situación desde el punto de vista de la pérdida del empleo, por la lógica automatización de los procesos, la menor presencia de los clientes en las sucursales y, en consecuencia, la menor necesidad de personal en labores meramente administrativas.



+ La reputación del sector, hoy por los suelos (..) los escándalos que día sí, día también, aparecen en prensa sobre los sueldos escandalosos de los directivos, las tarjetas black y los planes de pensiones millonarios



+ No hay horas extraordinarias, simplemente dedicación exclusiva.



+ Una disminución de personal será inevitable, las contrataciones serán a tiempo parcial y se fomentará la creación de profesionales libres que trabajen de manera autónoma para el banco.



+ Como será el empleado de banca del futuro (..) ir acostumbrando a una remuneración variable, (..) poca estabilidad laboral y (..) con dedicación exclusiva y absorbente.



+ La banca seguirá el cierre de sucursales que conllevará la pérdida de empleado en el sector con posibles fusiones entre entidades que vendrán a agravar la situación (..) lo que producirá separaciones del entorno familiar y social del empleado (..) esto dificulta la conciliación familiar y (..) empobrecimiento de su calidad de vida.






Este panfleto es una “biblia” para gerifaltes, seguramente a instancias de los gerifaltes, para consumo de los gerifaltes. Olvida tanto las necesidades y derechos de la Plantilla como las obligaciones de las Direcciones a las cuales parece seguir dando “barra libre” para hacer y deshacer a su antojo. Tras los múltiples movimientos de los últimos años lo que anteriormente era presumible ahora se convierte en una triste realidad. Y el que diga lo contrario, se engaña a si mismo.






Este es el itinerario que pretende recorrer la actual Dirección hacia la brutal reconversión a costa de triturar nuestros derechos. Cierre de oficinas, más pérdida de empleo, alargamiento gratuito de la jornada, precariedad laboral, menor retribución fija y mayor retribución variable, ataque frontal a la conciliación de la vida laboral y familiar, más externalizaciones. Todo ello sin mencionar que cuando menos resulta cínico rasgarse las vestiduras por “los escándalos que día sí, día también, aparecen en prensa sobre los sueldos escandalosos de los directivos, las tarjetas black y los planes de pensiones millonarios” cuando sin salir de casa hay mucho que “callar”, y, vergonzosa es la doblez de decir que los trabajadores no son “un recurso más de la entidad financiera”, cuando somos tratados como meros números vinculados a ratios, ranking y rentabilidades.






Dicen los compañeros de la otra sección sindical que no es lo mismo “predicar que dar trigo”. Totalmente de acuerdo. Asumimos nuestro rol de “predicadores”. Nos mantendremos en la denuncia continuada de los vergonzantes manejos de la actual Dirección en su camino sin retorno hacia el travestismo de la Caja tal cual la hemos conocido hacia una empresa que no sabemos dónde va. Hemos pasado de ser una entidad que quería hacer muchas cosas a pretender ser muchas cosas. Y eso no es posible.






La actual Dirección, vía su brazo armado RRHH, solo quiere que los representantes de los trabajadores aceptemos de forma sistemática todos sus saldos y rebajas. Y si, es ahí, donde la otra sección sindical “da trigo” (posicionamiento que respetamos pero que no compartimos) porque tras cada firma y acuerdo de la otra sección sindical, en muchos casos, se da un nuevo paso atrás en los derechos de los trabajadores “dando nuestro trigo” a la Entidad.










Este folletín supone una declaración de guerra de la actual Dirección. Por nuestra parte, seguiremos levantando la voz, sacando la pancarta, expresando la protesta y presentando la denuncia para luchar por evitar que sean los trabajadores, los curritos, los que no sobrevivan a la tormenta perfecta desencadenada  precisamente por una Dirección culpable de la mala gestión que nos aboca a acuerdos desiguales y perdedores con Generali, Cetelem, Trea, Laformata, etc., los cuales aportan millones de euros para ir tapando los “agujeros negros” de la mala gestión de la actual Dirección a costa de ir vendiendo a trozos décadas de compromiso y dedicación de la Plantilla.





Así que tú decides,